Clío

Temas de historia regional y local

lunes, 31 de marzo de 2008

Las fuentes primarias en Falcón: Fondo documental Casa Senior


Ponencia presentada en:
II Encuentro de Historia Regional y Local Falconiana
Taller: Fuentes para el estudio de la historia regional y local falconiana
Univ. Nal. Exp. Francisco de Miranda-Universidad Católica Cecilio Acosta
Coro, estado Falcón, Venezuela.
13-14 de julio del 2001

Introducción

La realidad es un infinito, y el conocimiento avanza sobre él en busca de lo nuevo. La propia realidad presiona y arrastra. La historia regional, la microhistoria, la historia de la alimentación, la historia de la mujer, la historia de la locura, son producto de ese ensanchamiento, de rupturas epistemológicas, presiones culturales y políticas que han retado las concepciones ortodoxas.

En Venezuela la historia regional se enfrenta, de entrada, a la historia oficial, cuyo eje es el centro del país. Por tradición se ha obviado la particularidad de las regiones, se han manejado a conveniencia del centro ciertos hechos y se ha escrito una historia estereotipada, adaptada a cualquier región.

Lo anterior remite a un problema antropológico e incluso político: el de la identidad. Aun formando parte de un todo, o precisamente porque se forma parte de un todo, de una nación llamada Venezuela, las regiones requieren elementos de juicio que expliquen cómo y por qué se forma parte de ese todo y en qué medida, aun participando de él, se tiene una especificidad que debe ser rescatada, explicada y comprendida. Se trata de que la investigación histórica aporte los elementos que permitan la construcción de una historia para que el colectivo de una región comprenda su participación en ese todo armónico llamado Nación.

La historia regional rescata los matices históricos que viven en diversos repositorios, entre ellos los archivos locales. Con su historia en la mano el pueblo puede precisar su identidad, adquirir y consolidar una imagen que se proyecta hacia el pasado, recuperando su historia particular y comprendiendo cómo ella forma parte de la historia nacional. Es una necesidad imperiosa del colectivo de las regiones, no siempre considerada ni advertida por quienes gerencian la educación y la investigación histórica.

Desde hace no menos de quince años los institutos universitarios impulsan el rescate de la historia regional, y en cada estado los investigadores se aproximan a viejos y nuevos temas, pero bajo otra concepción de la investigación: en la historia regional preocupan las particularidades. El historiador encuentra nuevos personajes, nuevos actores sociales, nuevos paisajes... las regiones van develando su especificidad geohistórica, retando las imágenes tradicionales.

En la búsqueda de nuevos elementos que nutran la relación sujeto-objeto, el historiador que se aproxima a una región debe estrechar el trabajo interdisciplinario con la geografía, la antropología, el arte y otras áreas de conocimiento, que aportan nuevas formas de pulsar las viejas fuentes, nuevas formas de lectura; y aproximan al historiador a fuentes y temas de estudio que antes le eran ajenos o estaban vedados. Igualmente, es necesario profundizar el estudio de las fuentes primarias locales, sobre las cuales, en Falcón, aún hay mucho camino que recorrer. En esta oportunidad, centraré mi atención en uno de los principales repositorios para el estudio y comprensión de la historia falconiana de los siglos XIX y XX: el Fondo documental Casa Senior.

Fondo documental Casa Senior

El Fondo Senior es el archivo comercial de la extinta razón social Isaac A. Senior e hijo, legado por Ben Senior a la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda. Contiene documentación diversa de esa casa comercial, cuya matriz estuvo Coro y cuyo origen se encuentra en el capital foráneo. Esta firma mercantil fue una de las más importantes en la región coriana durante el lapso que se aborda, en el cual generó un proceso de acumulación de capitales sobre la base del comercio de extracción de materias primas destinadas a los mercados europeos y al estadounidense y la introducción al gran escala de productos importados. Con el tiempo, su fortaleza la llevó a incursionar en el mundo industrial y financiero, en las relaciones internacionales y otras áreas.

La donación de este fondo documental tiene, por demás, todos los elementos propios de la formalidad asociada al valor de la palabra y los compromisos de amistad característicos de otros tiempos. No existe documentación alguna que confirme la donación, fecha de la misma ni inventario de lo donado. El origen del proceso fue la estrecha relación de amistad que existió entre el primer rector de la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda -Dr. Tulio Arends Weber- y Ben Senior, último heredero de la firma. Estando ésta en proceso de liquidación y enterado el rector, propuso a Ben Senior la donación del archivo de la firma, cuyo destino era incierto. La entrega se efectuó sin mediar documentación alguna, bastando el valor de la palabra empeñada por Ben Senior como dueño de los documentos, Victoriano Arión -antiguo presidente de la Casa- como aval y el propio Dr. Arends como garante de la adecuada conservación del legado.

El Fondo Senior es uno de los pocos archivos comerciales prácticamente completos que existen en Venezuela. Otras casas comerciales de la época, en cambio, no dejaron registros escritos que permitan a los investigadores de la actualidad reconstruir la historia venezolana con sólido apoyo documental; o en otros casos los archivos han sido censurados, retirándose material considerado confidencial o de manejo reservado; el Fondo Senior fue donado sin selección alguna de documentos, constituyendo quizás el único archivo comercial y privado venezolano en estado de total integridad y abierta consulta. Con todo, no estuvo exento de sustracciones, y quien suscribe tuvo la oportunidad de tener acceso a un libro de contabilidad de la década de los ochenta del siglo XIX, el cual le fuera ofrecido a una tercera persona por un traficante local de objetos de valor artístico e histórico.

El archivo comercial y privado de la Casa Senior contiene información sobre la vida comercial, industrial, financiera, social, política; el urbanismo, las importaciones, exportaciones, la dinámica intra y extra regional del comercio, comunicaciones y otras, de Coro y su región natural –incluyendo las Antillas holandesas- durante más de un siglo, ya que abarca el lapso 1851-1974. Debe precisarse, sin embargo, que el libro más antiguo del Archivo, el «Libro del Comercio de David A. Senior», inserta operaciones anteriores a 1851 en el renglón de ventas de mercancías, lo que retrotrae el archivo hasta el año 1844.

Este fondo es una rica fuente de documentos –estimándose una cifra aproximada de 245 000, calculada a 700 documentos por caja, de un total de 351, sin contar los cuadernos de contabilidad y otros aún sin clasificar- que permite aproximarse en profundidad a la historia de Coro y su región desde la primera mitad del siglo XIX. Incluye, entre muchos otros, cartas comerciales y privadas, tarjetas de presentación, facturas comerciales y de gastos familiares, planillas de pagos de impuestos diversos, documentos de gastos de embarque, documentos oficiales, algunos catálogos y muestras de textiles. No se ha encontrado hasta el momento fotografías ni dibujos.

La documentación existente en el Fondo Senior permite conocer con excelente aproximación un amplio abanico de temas: historia del clima (sequías, lluvias y plagas asociadas), crisis mundiales de diversos productos conexos al quehacer agroexportador de la Casa (café, pieles de chivo, dividive y otros), evolución del transporte y las comunicaciones (arrieros-goletas-vapores-red carretera), cambios en la estructura de casas comerciales venezolanas y extranjeras, evolución de la dinámica agroexportadora en la región coriana, evolución de la dinámica importadora, cambio cultural en el grupo sefardita coriano, historia de los procesos de industrialización en la ciudad de Coro, impacto de las guerras mundiales y las crisis internacionales de 1921 y 1930 en la región coriana y en Curazao, la política exterior estadounidense y su relación con el comercio coriano, entre muchos otros.

El Fondo Senior representa un caso de excepción en materia de fuentes escritas por el excelente estado de conservación de los documentos, su abundancia y el estricto orden cronológico e incluso temático que le fue dado por todos los responsables de la firma, y que afortunadamente no se perdió en más de un siglo; lo que permite enlazar cientos, cuando no miles de documentos, logrando la construcción y recreación de sucesos, personajes y ambientes de todo tipo; en lo que constituye un reservorio único de tiempos de un segmento de historia de la región que incluye el período gomecista, muy poco abordado por los historiadores falconianos, más orientados por tradición a las etapas de conquista y colonia. Quizás debido a ello este fondo, hasta mi ingreso en 1992 como investigadora al Centro de Investigaciones Históricas Pedro Manuel Arcaya de la UNEFM, no había sido trabajado, existiendo a nivel de archivística un preinventario de las cajas y cuadernos de contabilidad que se conserva igual hasta el presente; y a nivel de investigación una revisión muy sucinta que por entonces se realizó para una tesis de maestría.

A lo largo de ocho años de labor ininterrumpida con este material documental he encontrado escasas dificultades con respecto al mismo. Muy pocos documentos guardan condiciones de alto deterioro, generalmente los afectados son copias en papel de arroz, en su gran mayoría están en castellano -hay algún pequeño porcentaje en inglés, menor aún en francés, alemán y holandés-. La mayor dificultad está en el horario de consulta del Archivo Histórico UNEFM, que no incluye sábados, domingos ni vacaciones debido a escasez presupuestaria que incide en la falta de recurso humano para dar atención al público, lo que ocasiona malestar permanente entre los investigadores interesados.

El rescate y valorización de fondos como el anteriormente descrito son tareas a ejecutar por las instituciones responsables y por los investigadores dedicados a la historia regional, para de esta forma enriquecer el fundamento que da soporte a la construcción de nuestro relato histórico. Una intensa actividad espera a Falcón ante la presencia de este y otros fondos documentales, si, en realidad, existe alguna intención de generar una historia regional de nuevo cuño, soportada en el uso de las fuentes primarias y en toda fuente que la enriquezca, en la interdisciplinariedad y en el rigor de la investigación histórica.